Eloise huye de su vida, deja atrás la aparente seguridad de la ciudad para volver al pueblo de montaña donde se crió. Un refugio entre la inhóspita naturaleza que domina el mundo. Pero el viaje al refugio de su infancia no es lo que espera. La casa donde pervive la memoria de sus abuelos es un edificio en desuso. El pueblo donde pasaba los veranos está demasiado cerca del umbral de lo salvaje como para ser seguro. Y la seguridad que busca no será lo que encuentre tras la desaparición de una niña. Junto a Clara, su amiga de la infancia y guardabosques que ha vivido el cambio del mundo de cerca, tendrán que enfrentar una evolución que avanza demasiado rápido como para detenerla.


