Osric es miembro de la Orden Fyren, un gremio de asesinos. Aurienne es una Haelan, una sanadora cuyo lema es «No hacer daño». Los separan conceptos bien claros: el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, la luz y la oscuridad…
Hasta que ya no.
Cuando Osric extorsionó a Aurienne para que lo curara, nunca imaginó que las barreras que los separaban se desdibujarían, pero no tarda en darse cuenta de que las hábiles manos de esta no están sanando solo su cuerpo, sino también su corazón.
La vida perfecta de Aurienne ha estallado en mil pedazos gracias a un asesino devastadoramente apuesto. Debería estar en su laboratorio, y no luchando contra una atracción que amenaza con transformarse en algo más.
Cuando ambos descubren que la enfermedad que asola su mundo es parte del siniestro plan de una Orden, las cosas se complican aún más. Y, a medida que la distancia entre Osric y Aurienne desaparece, el equilibrio entre la paz y la guerra, entre el amor y el odio, pende de un solo latido.




