Escrito en el siglo XV en un idioma que nadie ha conseguido descifrar, este manuscrito es el libro más enigmático de la historia. Lingüistas, criptógrafos, botánicos, e historiadores llevan más de un siglo intentando establecer su origen, propósito o significado sin éxito. El manuscrito fue redescubierto en 1912 por el anticuario polaco Wilfrid Voynich y se conserva en la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale.
El único manuscrito iluminado medieval que permanece sin descifrar: una pieza de historia que ha resistido todos los intentos de explicación.
Prólogo de Toni Martínez.

