Las narrativas de las delicias es un libro que profundiza en las capacidades comunicativas y narrativas del mundo de los videojuegos. A través de una exploración detallada, la autora Inés Alcolea, cuestiona las percepciones tradicionales del arte y argumenta que los videojuegos son una forma de arte tan válida y significativa como la literatura, la pintura o el cine. El libro no solo se centra en la popularidad y la relevancia cultural de los videojuegos, sino que también aborda las reticencias que estos despiertan en comparación con las formas de arte más tradicionales, destacando su capacidad para generar conversaciones complejas e incómodas y crear empatía con el jugador.

