El inicio de una bilogía de space opera de la mano de una de las mejores autoras del género en la que exploramos la diferencia entre vivir y sobrevivir.
La vida en Fortuna es dura. Su atmósfera es venenosa y el planeta es prácticamente inhabitable. Durante generaciones, los colonos han sufrido y aguantado, privados de la tecnología que les permitiría volver a la Nave Nodriza hasta que puedan desarrollarla por sí mismos. Cora sufre una extraña enfermedad, causada por el contacto con el animal alienígena que pilota para transportar agua hasta la colonia. Signy es la única que pueda salvarla, pero tendrá que saltarse las leyes que gobiernan sus vidas y arriesgar su sustento y el de otros colonos que dependen de ella para sobrevivir. Pero según Cora y Signy se conocen empiezan a desear algo más que la mera supervivencia.


