Una obra de culto, un clásico a caballo entre la crítica social y la reflexión filosófica al que no le faltan grandes dosis de humor.
La novela que inspiró la película Stalker de Andréi Tarkovski.
Tras una breve e inexplicable visita, un grupo de alienígenas prosigue su viaje sin mostrar el más mínimo interés por la humanidad. Los extraterrestres no se comunican, no invaden, no destruyen: simplemente se marchan, como excursionistas distraídos, dejando tras de sí un rastro de objetos incomprensibles y peligrosos. Los lugares donde ocurrieron estas visitas –las Zonas de Visitación– se convierten en epicentros de fenómenos extraños, sellados por gobiernos y codiciados por científicos, militares y contrabandistas.
Redrick Schuhart, técnico de laboratorio en el Instituto Internacional de Culturas Extraterrestres de Harmond, se adentra en la Zona fuera del horario oficial. Es un stalker: alguien que arriesga su vida para hacerse con artefactos alienígenas, destinados al lucrativo mercado negro. Pero cada expedición transforma algo en su cuerpo, en su mente, en su destino. A medida que la Zona revela sus secretos, Redrick se obsesiona con encontrar un objeto mítico: la Bola Dorada, que –según dicen– es capaz de conceder aquello que una persona desea sin siquiera saberlo.
Pícnic extraterrestre es mucho más que una novela de ciencia ficción: es una parábola existencial, una crítica velada al totalitarismo y una exploración profunda sobre el conocimiento, la ambición y los límites de lo humano.
«Vivaz, atrevido y disfrutable… complejo en sus acontecimientos, imaginativo en los detalles y sofisticado desde el punto de vista ético e intelectual». Ursula K. Le Guin
«Una obra maestra inquietante de la ciencia ficción filosófica, cargada de ambigu?edad moral y existencial. Es como si Kafka y Tarkovski se hubieran unido para escribir sobre alienígenas». The Guardian


